La tragedia del Skatepark no pasó

En la ciudad de Mar del Plata el transporte público está en situacion de emergencia, tras el manejo monopólico y la desregulación absoluta.
Muchos marplatenses aún consternados por la pérdida de la adolescente Guadalupe Merlo, consideramos que la tragedia ocurrida 22 de julio iba a ser un parte aguas, a la altura de Cromañón o la tragedia de Once, y que desde ese momento, los empresarios del transporte monopólico de la ciudad, y los funcionarios con aspiraciones de magnate, no iban a tener más alternativas que resignar parte de los cuantiosos márgenes de ganancias que le otorga llevar a la gente entre el hacinamiento y el vértigo de saberse arriesgando su vida en unidades que no están en condiciones.
La realidad es que al día de la fecha, nada ha cambiado, y con tan solo observar, cualquiera logra ver los colectivos abarrotados de trabajadores y estudiantes, que no encuentran más alternativas que pagar un boleto para viajar parados, en medio de un pasillo que dibuja la espalda de quienes ya se encuentran en la misma situación pero con el lujo de poder sujetarse de los asientos. La situación sigue siendo dramática, las frecuencias son cada vez más distang7adas y no importa el horario del día, el pasajero tiene 2 certezas , el colectivo va a tardar más de lo previsto, va a estar desbordado en su capacidad y una incertidumbre, ¿llegaré a destino?.
Con el reciente regreso del intendente Guillermo Montenegro, y el silencio cómplice del consejo deliberante, los vecinos de la ciudad siguen arriesgando su vida a diario, en colectivos viejos, sin el mantenimiento adecuado, y con recorridos que para cumplir en el tiempo que pretenden los empresarios, es necesario que el chófer ignore las leyes de tránsito
