Ocho de marzo de todos los días
Porque dijo MUJER cuando los demás decían objeto. Porque adoraba en las paredes de su tiempo escribir: “una cosa es el amor otra cosa es el mandato…” Porque supo gritar NO QUIERO cuando todos en voz baja querían. Porque una noche de tanguería, invitada al escenario a recitar, subió y dijo: “No me parece digna la tristeza de los hombres que dependen de que una mujer dependa de ellos” y les dio sofoco a los músicos seguir tocando. Porque cuando le consultaban sobre el curso del mundo respondía firme: ¿y por qué nosotras?
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